Una Colombia relativamente laxa
- 5 feb 2019
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Porque ha sido más veraz las fuerzas de las retaguardias que las luchas de las vanguardias.
La querida Colombia contemporánea, un territorio unido, pero dividido a la vez donde la interpretación pragmática del lenguaje, la comunicación y la psicolingüística se destituye de la verosímil 'paz', una película imaginada y soñada por todos los ciudadanos que nunca salio a relucir en las pantallas de la cotidianidad ni mucho menos en lo que hoy o ayer llamaban los "acuerdos de paz" para solucionar los conflictos sociales e interpersonales que sin querer involucran a todo un país, y dado a esto, todos hemos quedado debiendo y hasta pagando condenas que colectivamente nos desfiguran y aíslan de los aclamados "derechos universales" o "derechos humanos".
Es complejo pensar que ahora vivimos en una 'nación tricolor' en la cual el segundo color de la bandera que es rojo se ha ido tomando el diseño de una realidad simbólica que desangra la barbarie por el precio de la vida y la muerte, y como si no fuese poco la libertad de expresión se ha denigrado junto con la libertad de convivir, algo de lo que ya ni siquiera se puede disfrutar con totalidad, porque hay de quienes con hipocresía y poderío hacen de su discrepancia un acomodo y relajo de 'trabajo' de una o más veces por atentados al mes, hasta parece que atentar resultara como un juego de azar donde no se sabe si la apuesta sea real o sea solo una distracción para jugar de más partidas triunfantes en lo que el ego crece.
En el mundo de los distintos y diferentes que entonan sus ideas y pensamientos se desatan las famosas persecuciones destinadas a ligar la violencia de mano de las matanzas; exterminio dedicado a desterrar los lideres sociales que conlleven una voz de voto u opinión, más he aquí que es esto de lo que nadie habla o muchos olvidan con facilidad, así es: ¡Esto es Colombia!, un país que critica y estigmatiza sin argumentos en lo que ignora y omite la verdad por más perogrullada que quizás resulte y de lo cual atemoriza a quienes son expuestos y revelados como los autores principales de hechos trascendentales y desvergonzados por la fuerza autoritaria llena de ambición y perdición.
Es necesario detallar lo complicado e indeterminado que sería para los países latinoamericanos llegar a ser una utopía de lo que alguna vez el país vecino, Venezuela quiso llegar a alcanzar, ¿ocasionalmente ha pensado en ello?.
"Porque ha sido más veraz las fuerzas de las retaguardias que las luchas de las vanguardias."
Generalmente en las campañas políticas algunos o casi todos los postulantes suelen infundir lo que son los conceptos o promesas partidarias, llegando al punto en el que nacen las ilusiones y las esperanzas o también se inspiran los temores y agravios.
Las calles infunden el llanto de los muertos y las marcas de los oprimidos y vilmente tiranizados. Lo que hoy conocemos como la "República de la Nueva Granada" es también el lecho de lo que por ser trascendental, actualmente sucede en Colombia, un país que limita en el norte de Sudamérica, pero que no imita querer ejercer una idiosincrasia entre el bien común y solidario, por el contrario, es una extensa región de producción ilegitima e ilegal que se prima por cosechar su propia destrucción, en contratación y exportación de aliados por el contrabando y trabajo productor de dinero fácil, llevadero y venidero; campo de acción adictivo y especular.
En definitiva este Estado no solo necesita gobernantes sino que así mismo requiere de una reforma electoral que designe y formule nuevas y buenas proyecciones políticas en las que el ejercicio de control gubernativo sea la capacidad de liderar y direccionar a un desarrollo notorio del control, lucha y debate por una paz establecida y no prometida, donde exista una de pena a los violentos y no a los violentados; por una renovación absoluta de la nueva Colombia que tan ausente se ha quedado y que en sus recorridos del diario vivir se reflejen las sendas del grato y satisfactorio seguir, hoy por hoy, esta es la meta de quienes anhelan y fructifican lo que ha de ser en un futuro la tierra amada.
Basado en la columna de opinión "Paranoias" de Ricardo Silva Romero.


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